sábado, 30 de septiembre de 2017

Quien salva una vida, salva la humanidad

כדי להציל חיים היא להציל את האנושות
La frase escrita más arriba proviene del Talmud, libro sagrado del pueblo Judío..Significa “quien salva una vida, salva a la humanidad”..Yo no sabía de su existencia..A lo mejor alguien la recordará..No se si con la misma carga emocional con la que hoy, finalizando el Yom Kippur -Día del Perdón - estoy escribiendo..
Al final del film La Lista de Schindler, se da una coincidencia.. Itzhak Stern el contador de Schindler ,protagonizado por Ben Kingsley , se acerca y le entrega un anillo de oro que tenía el texto aludido, “quien salva una vida salva la humanidad”..
En ese momento tremendamente emotivo, al ponérselo en el dedo, Schindler rompe en llanto y en voz baja le pide perdón a su contador..”Podría haber salvado más vidas si no hubiera despilfarrado tanto”..Stern lo abraza diciéndole “salvó a 1.200 personas”, dando a entender que la frase del Talmud, fue multiplicada por mil..
Por ignorancia -confieso - nunca me había detenido en el signifcado del Yom Kippur, el día más sagrado para el pueblo Judío..También ignoraba que es la culminación de 10 días posterior al año nuevo Judío..
Extraje de internet esta información.. “Es uno de los Yamim Noraim (en hebreo, «Días Terribles»). Ellos comprenden Rosh Hashaná (Año Nuevo Judío), diez días del arrepentimiento, y su culminación, con el Yom Kipur. En el calendario hebreo, Yom Kipur comienza en el anochecer del noveno día del mes de Tishrei y continúa hasta el anochecer del siguiente día”.
En estos días la colectividad Judía hace un exámen de conciencia acerca de sus acciones negativas y trata de remediarlas..Para ello se van preparando de diversos modos pidiendo perdón por sus pecados..
Esta celebración proviene de cuando Moisés sube al Monte Sinaí para recibir las Tablas de la Ley, conocidas como los 10 mandamientos..Al descender Moisés vió que el pueblo al pié del monte establecido tras la huida de Egipto, se había lanzado a la adoración de un becerro de oro..La historia nos cuenta que indignado arrojó las Tablas de la Ley contra el tótem destruyendo ambas cosas, para después de 40 días de haber ascendido nuevamente, bajó con los mandamientos tallados en madera..
Esto sucedió, según la tradición, el día 10 de Tishri -primer mes del calendario hebreo- y ése fue el primer Yom Kipur de la historia del pueblo judío, que arrepentido pidió perdón a Dios por sus pecados..
Si haber rescatado un par de veces a personas entre los fierros de sus autos accidentados fue salvar vidas, me sería más que suficiente mérito para “ganarme el cielo”, pero creo que esa sentencia del Talmud, va más allá, o al menos parece ser mi deseo..
Pienso que extender una mano a quien lo necesita, “partirle la cabeza” a un alumno para darle algo de luz, abrazar amorosamente a quien llora, cuidar y velar por los seres que amás y sos responsable de ello, ser una especie de trampolín para que alguien llegue a su meta, no contaminar con tu basura el agua de los ríos, es también: salvar a la humanidad..
En este Día del Perdón, lejos del mandato bíblico cristiano de poner la otra mejilla, uno comprende que a lo largo del tiempo, seguramente se han cometido actos quizás sin intención de daño, pero actos que al fin de cuentas han terminado por lastimar a alguien, y si fue así, me disculpo por eso..
Pero también - y debo dar gracias a mi madre y a mi padre - a los años de terapia, de no quedar “enganchado” en odios o resentimientos, diferenciando por supuesto, la gravedad del daño recibido..Me han calumniado, me he dejado usar: nadie usa si uno no lo permite, me han robado y estafado..No sé si es perdón precisamente, pero he creído con los años que uno vive en paz sin tener apegos...Odios y resentimientos son apegos, máxime cuando se fue el artífice de su propio destino: nadie puso un revólver en mi cabeza para obligar mis actos..
Si este Yon Kippur es así, entonces como dijo sabiamente el poeta: “ Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno: ¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno! Hallé sin duda largas las noches de mis penas; mas no me prometiste tan sólo noches buenas; y en cambio tuve algunas santamente serenas...Amé, fui amado, el sol acarició mi faz. ¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

No hay comentarios:

Publicar un comentario