martes, 6 de marzo de 2018

No inician las clases: ¿sirve para algo que comiencen?

Estas reflexiones que deseo compartir, sin proponérmelo me llevan a abordar dos cuestiones que si bien pueden parecer desconectas, se entrecruzan en un punto por la crisis que ambas comparten..
Pienso..No empiezan las clases..¿Llegó el punto que da lo mismo tener las escuelas abiertas? ¿Cambia sustancialmente la vida de quienes asisten? ¿Sirve esta educación? ¿A quién?
PRIMERA PARTE: El contexto
El gremio de lxs docentes Neuquinos - donde hay algunas pocas personas que aprecio, aún pensando distinto- ha informado que de no mediar arreglo con el gobierno, inicia el período este año con dos días de paro..
Desde un lugar comparto que su lucha sea la defensa del salario, máxime en estos tiempos, pero me agradaría que dejen de mencionar la defensa de la escuela pública porque no es cierto. Aceptarlo me haría respetar la honestidad del reclamo. Siempre sostuve, (sin menoscabar al obrero petrolero o chofer de camión), que un docente no puede ganar el 70/80% menos de aquellos salarios.
En los últimos años lxs estudiantes han sido violentados al tomárselos como botín de guerra, en una disputa gobierno-gremio que parece no tener fin. Docentes y Auxiliares de Servicio han chantajeado sistemáticamente el desarrollo de las clases, y el gobierno hace oídos sordos sacando un rédito cuyas ganancias parece no percibirse en un modelo “populista”.
Reclamos que suenan como urracas histéricas: "se cerró la guardería", “no se designaron las horas”, “se cerró otra escuela rural”, “no se designan cargos”, “faltan salitas de 3 y 4”.. Todo a mi entender argumentos falaces, toda vez que se acallan cuando se sube el sueldo..
El resto del universo trabajador, no tiene las prebendas del empleado público, tienen que trabajar porque si no los echan. Además, si la familia pretende arrimarse a la escuela para aportar ideas o soluciones, les muestran las jinetas como las de los uniformes policiales con un claro mensaje: acá mandamos nosotrxs que somos quienes sabemos; acá se viene solamente cuando los llamamos, (para un reto o mangazo)
En el otro lado de la calle, lo del gobiernos roza lo perverso: “defendemos la educación pública”; “queremos que se discuta con lxs chicxs en el aula”..
A mi entender, estos sistemas políticos –todos – no enarbolan esa bandera en la práctica. Se destinará mucha plata del presupuesto, pero para las cuestiones esenciales no es así.
Lxs docentes existen – sola y únicamente – porque hay niñxs y escuelas. Es tiempo de bajar un poco los humos y los doble discursos de barricada..
Se miente cuando se pretende comparar derechos. Cuando falta matrícula salen a buscar alumnxs porque saben que si no se cierra. En la actualidad, se puede prescindir de escuelas y docentes frente al aula; una teleconferencia, un robot con figura humana los puede reemplazar. Sin niñxs no hay escuelas, docentes ni los cuasi dueños de los establecimientos: lxs auxiliares de servicio.
Más perverso e inmoral escuchar año tras año la afirmación que venimos escuchando como criterio de verdad : no importan tanto los días caídos porque lo medular es la calidad y no la cantidad (?).
En muchas escuelas de la provincia el año pasado (2017) hubo solo 85 días de clases. Surge una pregunta y una afirmación…¿Qué calidad se condice con 85 días, cómo evalúan procesos de aprendizaje, para qué entonces está el año escolar? Si el calendario establece 190 días porqué se percibieron salarios sobre los 105 días no trabajados?
Confieso que a esta altura, el hastío me invade…Años y años de hablar, escribir, enojarme..Horas debatiendo en cuanto foro se presenta y observar estupefacto que en la intimidad de una charla casi todxs coinciden en el diagnóstico que así no va más, pero: la culpa es del sistema..¿Quién sustenta el sistema?..
SEGUNDA PARTE: La discusión que nos debemos
Una docente amiga, reflexiona: Si los docentes sostienen que las prácticas disrruptoras son las que permiten la Resistencia a esta domesticación inevitable que hace la escuela, por qué en vez de hacer paros no redoblamos la apuesta y damos clases desde la construcción autónoma de currículos alternos? Introducir otros saberes, formas de construir la alteridad y viabilizar otras formas de conocimiento, sería, a mi criterio, la mejor lucha”.
¿Es tan así? ¿Realmente utilizan ese término, lo tienen incorporado en su concepción ideológica? En este sentido me permito disentir..Si recorro mis casi 25 años capacitando docentes – además de los vínculos amistosos que me unen a varixs – debo decir que mayoritariamente no..Se plantan en la retórica consabida: los responsables siempre son los otros: el gobierno, los salarios, la familia, pero darse siquiera el permiso de pensar un cambio de paradigmas francamente no creo.
El universo docente y la familia, sostenes necesarios para mantener el sistema, llevamos lo que llamo matrices invisibles: formatos insertos en moldes sellados, estáticos e inviolables…No quiero decir con esto sea imposible reciclarlo; más bien sabemos desde una postura psicoanalista que los mandatos y matrices están en el grueso del iceberg: lo que no vemos, y para sacarlos a la superficie a veces ni las mejores terapias pueden lograrlo. Por eso lo del “piloto automático” en muchas de nuestras acciones y pensamientos: no sabemos casi siempre por qué somos como somos.
Foucault avanza en sus textos donde describe esos mandatos sociales y culturales con mejor precisión: Entre cada punto del cuerpo social, entre un hombre y una mujer, en una familia, entre un maestro y su alumno, entre el que sabe y el que no sabe, pasan relaciones de poder que no son la proyección pura y simple del gran poder del soberano sobre los individuos; son más bien el suelo movedizo y concreto sobre el que ese poder se incardina, las condiciones de posibilidad de su funcionamiento”
Chapoteando sobre fango cual sapo sumergido en la laguna de la ignorancia; sí coincido con la profesora en otro párrafo de su texto que amablemente me hizo llegar: “Si la escuela es un dispositivo creado por el Estado Moderno para domesticar a las masas y prepararlas para el mundo laboral, ¿no es raro que le sea funcional perder 40% de los días de clases? …¿Por qué otros lados/instituciones/dispositivos se está logrando esa domesticación que implica ideas cerradas y dogmáticas de lo que debe ser una sociedad?
La docente Mirta Lidia Sánchez ,investigadora de la Facultad de Psicología en Universidad Nacional de Mar del Plata, nos trae otra fuente de análisis: Para Bourdieu y Passeron la acción pedagógica se vale de relaciones de fuerza para imponer representaciones que se hallan al servicio de la clase dominante, constituyendo una forma de violencia simbólica. La autoridad pedagógica se presenta como un derecho de imposición legítimo de quien educa, por lo que está necesariamente implicada en la acción pedagógica”.
Además, la profesional no podía dejar de citar a Foucault cuando el filósofo: “denominó a la escuela junto con las fábricas, hospitales y cárceles instituciones de secuestro, atribuyéndoles un tipo de poder donde la disciplina se considera fundamental. En ellas, además de órdenes, se toma el derecho de enjuiciar, castigar o recompensar a sus miembros, siendo algunos aceptados y otros expulsados. La vigilancia, el control y la corrección son característicos de las relaciones de poder que existen en esas instituciones”.
¿Se comprende que todxs son funcionales al sistema dominante? La “seño” seguramente es mamá e hija de quien también abrevó en la copa cultural del sometimiento. De nada sirve el análisis si perdemos la relación dialéctica que sostiene como en este caso a la escuela.
Cuando inicio la nota describiendo hechos puntuales, me asiste el derecho a la bronca, no solo por las situaciones descriptas sino por no encontrar la manera de proponer un cambio a los efectos que en primer lugar sea abolido del léxico docente, la frase que defienden “la educación” toda vez que habría que hacer lo contrario: destruirla por completo y co-pensar otra.
En este sentido Paulo Freire, como otros tantos estudiosos de las relaciones de poder propone la liberación que comienza cuando los oprimidos conciben la realidad concreta como una opresión “…como una especie de mundo cerrado (en el cual se genera su miedo a la libertad) del cual no pueden salir, sino como una situación que sólo los limita y que ellos pueden transformar”
¿En cuántos Institutos de Formación Docente se están formulando estas preguntas? ¿Es posible un pensamiento crítico cuando la docencia -en su mayoría- solo eligió la carrera como una fuente de ingresos? ¿Si el dinero es el motor del acceso a los bienes de consumo, es factible cuestionar su moralidad?
Si la escuela es pilar en la construcción de subjetividad y obediencia al sistema.. Si la política de todos los sectores está al servicio del orden dominante… Si para cambiar la realidad -ésta realidad – se requiere un salto de conciencia social hoy sepultado en las profundidades del conformismo y el no cambio… ¿Con qué familia y qué docentes iniciaremos las acciones contraculturales?
“Si los docentes sostienen que las prácticas disrruptoras son las que permiten la Resistencia a esta domesticación, ¿por qué en vez de hacer paros no redoblamos la apuesta y damos clases desde la construcción autónoma de currículos alternos? Introducir otros saberes, formas de construir la alteridad y viabilizar otras formas de conocimiento, sería, a mi criterio, la mejor lucha… ¿Cuál es el lugar que los padres/madres otorgan al conocimiento?, ¿Cuándo dejarán de ser pasivos espectadores del duelo anual entre docentes y gobierno?Si los padres no mandaran a sus hijxs a la escuela, la escuela desaparecería… Ups…Quizás sea una forma nueva de hacer, que ningún estudiante de ningún nivel asista y entonces se “de vuelta la tortilla”… ¿Cuánto más creen ustedes que duraría la disputa? …Es tiempo de tejer la trama desde abajo hacia arriba, cuando se deja la mansedumbre de aceptar lo que de arriba viene impuesto… Si el río de las masas vuelve a sonar, nace con él la posibilidad de ver crecer nuevos paisajes… En el país del Nunca Jamás, ante el infantilismo de los políticos y el gremio que juegan a “la mancha” de todos los años, la madurez vendrá de quienes hoy son meros espectadores, cuando tomen la palabra y la acción para volver a todxs a la realidad” concluye la docente.
A lo mejor si instamos al alumnado a tomar las escuelas desde la resistencia activa como decía Pichon Rivière, junto a la familia, exigiendo “liberación e independencia” podríamos iniciar el cambio…Más, con dos o tres generaciones quemadas y perdidas; madres y padres subjetivados por la prebenda y la asistencia social, lo veo al menos complicado. ¿Cómo hacer viable el pensamiento de Foucault cuando afirmó que: “quizás hoy en día el objetivo no es descubrir lo que somos, sino rechazarlo”.
NEUQUÉN, 4 DE MARZO DE 2018

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