jueves, 29 de marzo de 2018

¿HASTA ACÁ LLEGAMOS?

¿HASTA ACÁ LLEGAMOS?

Bueno gente, habrá que poner una bisagra. Ya no más seguir subsidiando a los grandes consumidores tanto poblacional como industrial y comercial de Buenos Aires y otras. Es tiempo de tomar medidas y decir basta. Recuerdo a Felipe Sapa cuando un día se plantó por el caño de gas -Neuba - que iba a cruzar el río. Sumemos gasoductos, oleoductos, la energía de las cinco centrales hidroeléctricas, etc.

Que los platos rotos de los anteriores, subsidiando a diestra y siniestra, y los que están, pretendiendo que nos hagamos cargo de ese desaguisado, lo paguen los Cristóbal López, y toda la banda que conocemos. Lo mismo que la energía eléctrica en la provincia como el caso de CALF, cuyo directorio gana más que el sueldo del Presidente.

Porque el Estado de Bienestar, si fuese como en los países bajos, donde el Estado se lleva el 50 % del salario, pero retribuyen en servicios que esos ciudadanos tienen sin pagar extra: educación y salud -por citarlos - sería distinto. Acá hay que tomar medidas de acción directa como comunidad. Soy consciente que vivo en una sociedad que se vuelca a las calles para pedir aumento, recordar un asesinato, protestar contra la despenalización del aborto, y el Ni Una Menos, pero cuando se trata de acción concreta como defender la educación y la salud pública, nadie mueve el culo.

Para cacarear y putear por las redes sociales todxs son mandados a hacer, más de poner el cuerpo y sitiar la ciudad con un paro ciudadano hasta que las cosas se reviertan; antes se cumplirá la utopía de Tomás Moro que ocurra algo aquí.

Somos proveedores y pagamos más caro. ¿Qué mierda se creen los gobernantes - TODXS - los de allá y los de acá que pueden decidir por acción u omisión sobre nuestros bolsillos? ¿Acaso gente van a seguir creyendo que con decir palabritas lindas en el Congreso, el Concejo Delirante, los "representantes" del pueblo modifican algo? A mí no me representa ninguno de ellos; es más: saben que no creo en estos sistemas políticos que no tienen revocatoria de mandato, que apenas un puñado de personas se arrogan una representación a la cual traicionan casi siempre, como eso de la “objeción de conciencia”. Que se hagan una enema de abrojos con eso..

Podrán –como lo suelo hacer también – criticar la metodología de los años 70, pero jamás cuestionarnos que queríamos – al menos los más pichones inexpertos como yo – cambiar el orden dominante. Ni marchitas, ni panfletos, ni histeria “on line” convocando a no prender las lamparitas una hora, ni canoas en en el río. Eso se llama onanismo por no citar la palabra que usamos cotidianamente.
Jamás saldrá de mi boca rebelarse contra la institucionalidad del país: ya sabemos en qué devino. Pero sí, sitiarlos, quitarles maniobrabilidad, en suma: unirnos para defendernos como por ejemplo: no pagar en masa lo que consideramos abusivo. Recordemos que el capitalismo se sostiene porque está apoyado en nosotros: el pueblo, y sus representantes hacen y deshacen porque de una manera u otra somos cómplices al permitirlo.

Ni sueñen que si estos se van la cosa será mejor, al contrario: el populismo sin plata no existe. Son décadas de claudicación y comodidad. Dos generaciones mínimo con la cabeza quemada. Millones bajo planes sociales..¿Con ellos haremos el cambio? Claro que no.En este mundo siempre han sido unos pocos los que comenzaron a agitar las aguas- aún – con la sentencia de Maquiavelo sobre las cabezas: “Todo nuevo orden provoca tibias adhesiones entre los que se podrían beneficiar, y mucha resistencia entre quienes se beneficiaban con el viejo”.

Entonces, cómo lo hacemos. No está en mí el espíritu mesiánico; lejos, lejísimo estoy de esa posición. Hay que construir nuevas formas y términos; que tanto joder con colectivos, ómnibus o tranvías que solo dividen. Vean a la selección de futbol: eso somos; la grupalidad y el proyecto ausente. Ni siquiera el amor nos convocaría. Creo más en unidos por el espanto como dijo Borges, que la generación de conciencia social: eso podrá llegar después. La vil necesidad dijo el filósofo hace 200 años. Antes que sea tarde. Hoy es drama; si llega a tragedia no hay vuelta atrás.

https://www.rionegro.com.ar/argentina/en-la-patagonia-el-gas-subira-hasta-36-GK4693558

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