Quién no ha escuchado o dicho esta frase..Pongan el elemento que sea..Para los fines es igual: una media, un paragolpe, una cacerola, una vieja foto sobre el mueble..
En realidad no importa el producto sino lo que detrás: una desvalorización a la carga afectiva que uno le pone a las cosas..
Cierto es que como señalaba Freud, Pichon-Riviere, nada más difícil que ponerse en el lugar del otro; entender que los sentimientos están atravesados por la subjetividad histórica de cada individuo..Hete aquí que “tanto quilombo por una media” tenga valor cero para quien no la perdió, o nunca tuvo..Ese es el punto: “como para mi no vale nada, no siento empatía hacia tu pérdida”..
Si esto no resultase suficiente como para analizar las conductas, se suma que tras el daño, la pérdida de algo que uno lo considera valioso, le sigue la rutina diaria, aquí no pasó nada - no hay registro del hecho, porque si el otro no lo siente, no puede haber siquiera una palabra solidaria, algo así como:..”pucha que macana, me da pena tu pena”
El tanto quilombo por una media, conlleva una forma de vida, un pensamiento egoísta, muy característico de quien no valora lo del otro; nunca le costó obtenerlo y fiel adepto al capitalismo consumista, las cosas son cosas, desechables, carentes de valor sentimental..
Para algunos las cosas van y vienen..Un auto es un auto, una media es una media..Ahora bien: si ese auto o esa media, estuviesen ligados a momentos históricos de alto valor emotivo, o grandes sacrificios, seguramente otro es el valor meramente económico-material..
Hoy,cuando las nuevas generaciones consumistas no tienen ni idea del cómo lograr algo con esfuerzo y sin trampa, tenemos que lidiar con esta cultura “forro”: se usa y se tira..También los afectos y las personas son mercancía de cambio, desechables. Total es una media..

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