viernes, 27 de abril de 2018

ELLA, PAMELA, LA PEOR DE TODAS

La gente quiere sangre. Esta frase que me llegó hoy a través de una persona que suele seguir mis comentarios y referido específicamente al caso de Pamela Torres, me recuerda al Circo Romano. El pueblo acudía para saciar su morbosidad que encubría sentimientos más profundos. En general las víctimas pertenecían a la clase social más baja. También se utilizaba como modo de castigo a los culpables de algún delito. Empalar, crucificar, quemar vivo a los reos. Los gladiadores ofreciendo su destreza y las tripas de sus víctimas al público..

Nada ha cambiado en 2.000 años; solo se han reciclado las maneras de opresión y castigo. El circo se transformó en una cancha de fútbol. Nerón hoy viste una toga en un juzgado. Las cárceles suplieron las arenas del Coliseo.

Tampoco han variado los modos de proyectar el inconsciente torturado por la ausencia de placer. Los traumas y las represiones que habitan en lo más profundo del iceberg se manifiestan con la violencia, la xenofobia, la homofobia y principalmente por la estructura patriarcal-machista que esta sociedad ha construido a lo largo de milenios.

Mucho peor consiste el hecho que el mismo sistema generador de infelicidad, ha creado los consabidos paliativos: los fetiches. Fetichizamos todo objeto material de consumo. Zapatos, celulares, ropa, autos. Más – y quizás lo terrible – las personas. La idealización, el pensamiento mágico. La intolerancia y denostación del semejante es pieza clave para la desunión de los pueblos.

Con Pamela Torres se conjugaron todas esas variables. La Fiscal González Taboada la puso en la arena. Patricia es miembro vitalicio de la clase social de lxs oprimidxs. Los medios de difusión invitaron al pueblo para la ejecución y éste –en su mayoría- no quiso perderse la ejecución.

Las redes sociales, los comentarios on line en los medios se plagaron de enanxs fascistas que entre ruleros y teñidos, fernet con cola, la novela de la tarde, Intrusos, y el partido de futbol del día; aburridxs de su propia existencia, sometidxs a la invisible alienación de quienes viven en piloto automático, vomitaban toda su doble moral y fracasos existenciales, al mejor estilo Hitleriano.

No importaba su inocencia ni su historia. Que evitaba viajar a Aluminé para ver a sus hijxs donde era sistemáticamente violada por su pareja. Pulgares abajo clamaban las masas y solo porque el imperio cultural misógino de lxs acólitos de Nerón dijo era culpable.

Al Emperador le sucedió la Iglesia Católica y dentro de ella, no solo la responsabilidad de perseguir la ciencia y la filosofía, como lo hizo incendiando la gran Biblioteca de Alejandría por el año 400 DC, sede del conocimiento universal de la humanidad y que generó 1.000 años de oscurantismo, sino la Santa Inquisición en 1184 en Francia para contrarrestar el pensamiento agnóstico o simplemente diferente..

El Malleus Maleficarum, (del latín: Martillo de las Brujas), es el más famoso de todos los libros y manual de tortura creado para perseguir, torturar y asesinar jamás conocido. Precedido por una bula papal, describe todas las formas que el demonio utiliza para conquistar las almas. La brujería una de las formas más habituales que el libro enumera. La mejor excusa para asesinar miles de mujeres: tildarlas de brujas.

No se destacaban los brujitos por lo general; eran las mujeres adoradoras de satanás las principales operadoras del mal y embrujo de los hombres. Fiel al dogma y sus mandatos, es la mujer, la que según Dios y la Biblia es considerada la maldad personificada..

Patricia pasó por el mismo proceso. Desde el consabido “por algo habrá sido” que le pegaban y maltrataban, hasta el pedido de sangre con tormentos y dolor si fuese posible por haber cometido sacrilegio.

Las masas artificiales descriptas por Freud pedían sangre y aun conociendo hoy su inocencia lo siguen haciendo: las masas nunca vuelven de su error..

“La psicología de las masas trata del individuo como miembro de un linaje, de un pueblo, de una casta, de un estamento, de una institución, o como integrante de una multitud organizada en forma de masa durante cierto lapso y para determinado fin.. Los principales rasgos del individuo integrante de la masa son, entonces: la desaparición de la personalidad consciente, de los sentimientos e ideas en el mismo sentido por sugestión y contagio, y la tendencia a trasformar inmediatamente en actos las ideas sugeridas. El individuo deja de ser él mismo; se ha convertido en un autómata carente de voluntad” Le Bon, Psicología de las masas.

“La masa es extraordinariamente influenciable y crédula; es acrítica, lo improbable no existe para ella. Los sentimientos de la masa son siempre muy simples y exaltados. Por eso no conoce la duda ni la incerteza”. Patricia padeció y padece el influjo de la masa patriarcal y clerical. No es raro que las masas se apoyen –como señala Freud – en instituciones como el ejército y la iglesia. El fenómeno de la sugestión para mantener cohesionada al populacho. Su identificación nacida desde el Complejo de Edipo reconoce y transfiere al padre –no a la madre en este caso – el rol de tutor, de juez idealizado.

Ser mujer y condenada por Dios no es cualquier cosa. “Tantas haré tus fatigas cuantos sean tus embarazos: con dolor parirás los hijos. Hacia tu marido irá tu deseo, pero él te dominará” Génesis 3:16. “Asimismo, que también las mujeres se atavíen con vestimenta decorosa, con pudor y modestia; no con peinados ostentosos, ni oro, ni perlas ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad. La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva” Timoteo 2:9 a 13

Lxs católicxs, lxs cristianxs son proclives a olvidar. Si fuese posible, quemarían en la hoguera como Torquemada con los libros, todos esos pasajes de la Biblia que ponen en incómoda situación a lxs creyentes. Esto no sería el problema capital, sino el tatoo grabado en las matrices sociales que hoy nos atraviesa penosamente la filosofía patriarcal.

Hay una característica antes señalada por Freud y Le Bon el que las masas obedecen sin razonar. El principio elemental de toda acción para ellas no es analizar las causas ni muchos menos esgrimir los pensamientos de Nietzsche cuando afirmaba que la verdad no existe; que estamos atravesados por la subjetividad familiar y cultural; que los hombres (no las mujeres), han creado las religiones y los dispositivos de poder para el sometimiento: jamás para la libertad.

Patricia encaja perfectamente en este esquema de las masas sedientas de sangre. Es mujer – maldita culpable de tentar a Adán – es pobre; sin una profesión que le haya permitido la independencia económica; no fue la autora material de su maternidad; y no creo equivocarme si la sitúo en ese mismo encuadre religioso que tiene como consigna obedecer al macho, resignación y esperar la muerte para alcanzar la gloria de Dios. El cielo para lxs pobres: la tierra para lxs ricos.

De todos modos, al igual que en el capitalismo con su doble moral burguesa judeo cristiana, hay resquicios para introducir un falo de justicia no machista. Digo falo porque me sabe más placentero violar al sistema, sin gel lubricante y hacer que padezca el dolos que profesa hacia lxs indefensxs del mundo.

En poco tiempo se sabrá lo que hay detrás del universo de Patricia. El verdadero responsable de su calvario. Ese día, sentiré que al menos con ella, vencimos – solo por ese día –al enemigo.

NOTA: uso la letra x para englobar tanto a la mujer como al hombre.

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