Nada, absolutamente nada, porque quien "trabaja" sin haberlo merecido, conchabado por el populismo demagógico, no tiene conciencia de clase: es lumpen...Su mayor aspiración es ascender a pequeño burgués y más arriba si lo dejan...
En estos días se reabre la famosa división entre quienes adhirieron al paro docente, y aquellos que optaron por no...Obviamente que un mes de descanso, sumando sueldo, pequeño aumento y nada de descuento por huelga, hicieron negocio redondo...
Pero no es el tema de la división el objeto de mi análisis, sino adentrarme en la mente del lumpen, el especulador, el carente de conciencia crítica, quien solo le interesa su propio ego...
"El marxismo ha considerado tradicionalmente a este grupo social como carente de conciencia de clase, y por tanto susceptible de servir de punto de apoyo a la burguesía".
Podría agregar apoyado en Ingenieros sus conceptos sobre El Hombre Mediocre,.."“Cada individuo- dice Ingenieros- es el producto de dos factores: la herencia y la educación”.
Vemos el caso de Santa Cruz; mientras percibían sus salarios, los empleados públicos no alzaban la voz sobre la corrupción...En Neuquén y otras similares, donde el empleo estatal es lo principal, la herencia es siempre la misma pauta cultural: conseguir ingresar no por convicción o ser "agentes de servicios", sino para asegurarse un salario de por vida, ya que difícilmente son exonerados...
No importa si el "patrón" es Sapag, Kirchner, Ménem o Hitler en tanto yo perciba los beneficios de una mascarada llamada economía de bienestar...
Hay que vivir en los países bajos o del norte para ver el real estado de bienestar, donde la gente decide, como por ejemplo en Bélgica hace un par de años, ante la consulta del gobierno pues "sobraban" 50 millones de dólares, en qué preferían invertir: educación o salud.
Ingenieros indica que nuestro hombre mediocre considerado “normal” en nuestras sociedades, tiene las características de la “paciencia imitativa”; en cambio, el hombre superior, la de la “imaginación creadora”...Y es que el hombre mediocre es el “hombre masa, el ser que se pierde en la multitud y que no se atreve a ser diferente”. Por algo dijo Séneca: “cuando estuve entre los hombres, me volví menos hombre”...Otra característica del hombre mediocre, no menos deplorable, es la fuerte inclinación que tiene por la “envidia”. La “envidia” es la otra cara del hombre mediocre, sumadas, por supuesto, a la arrogancia y a la soberbia.
Desde la famosa caja PAN, los planes sociales, se fue dando una cultura y legando una herencia a las casi tres generaciones que no saben lo que es trabajar...Nuestros discursos son distintos, ya que quienes teníamos que trabajar para comer, y mantenemos esa categoría, no solo despreciamos a quien promueve percibir sin merecerlo, sino que nuestra propia herencia, genética y cultura, hace imposible dialogar, hacernos entender con los alienados modernos; algo así como pedir a las nuevas generaciones que se saquen el celular de la mano: te miran sin entender lo que estás referenciando: no pueden concebir un mundo sin el aparato..
Lo más triste, es que esta sociedad creó lo que está ocurriendo...Los pobres estuvieron siempre, los lúmpenes los construimos con los planes sociales...Nada es azaroso, todo es consecuencia...
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